Si quieres extender la vida útil de tus lubricantes, lo más importante que debes evaluar son tus procedimientos de almacenamiento y manipulación, porque aunque no lo creas, el dónde los guardes impactará directamente en el correcto funcionamiento de tu maquinaria industrial.

Ya hemos hablado de la importancia de tener un programa de lubricación y apegarnos al mismo, sin embargo, existe un elemento sobre la lubricación del cual no hemos hablado (hasta ahora), se trata del almacenamiento. 

Resulta que lubricar correctamente no solo se trata de aplicar la cantidad adecuada en el momento ideal, en el lugar correcto, sino que también se trata de que antes de ser aplicado, tendríamos que habernos asegurado que los mismos están limpios, y a una temperatura adecuada, algo que lograríamos con el correcto almacenamiento. 

Pero antes de hablar del almacenamiento, pregúntate lo siguiente:

¿Se habrán dañado los lubricantes que tienes guardados? 

La verdad, la mayoría de los lubricantes se pueden almacenar durante un período considerable sin sufrir alguna consecuencia, aunque existe un gran pero… no permanecerán impecables para toda la vida. De hecho, si un lubricante se almacena durante demasiado tiempo, incluso en las condiciones óptimas, la vida útil del mismo va a reducirse, por lo que es importante seguir las instrucciones del proveedor al pie de la letra.

Por lo que nuestro consejo básico es que rotes el inventario según el principio “primero en entrar, primero en salir”. Por lo que deberás organizar los estantes o el espacio de almacenamiento para poder facilitar esta rotación.

Otro consejo, es que siempre es importante que al comprar lubricantes, selecciones el tamaño que más convenga dependiendo de la cantidad de lubricante que se requiere para los mantenimientos y así se obtiene un nivel económico de almacenamiento  adecuado según las necesidades de tus instalaciones, porque de nada sirve que tengas barriles y más barriles guardados, cuando solo necesitas unos cuantos litros al mes. 

Ahora sí, hablemos de los que nos compete:

Correcto almacenamiento de los lubricantes 

Sea que los estés guardando en algún interior o (esperamos que no) en el exterior, las condiciones ambientales pueden reducir su vida útil, ya que son fluidos vulnerables a la contaminación. Además, las temperaturas fluctuantes pueden provocar que se degraden más rápidos, por lo que idealmente los lubricantes deben almacenarse siguiendo las siguientes recomendaciones: 

  • El sitio de almacenamiento no debería estar expuesto a contaminación externa, como polvo, exceso de humedad o agua.
  • Este sitio debe estar en la medida de tus posibilidades, lo más aislado posible, así el contenido mantendrá una temperatura más estándar. 
  • Las paredes deben ser construidas en materiales no combustibles. 
  • El techo debe ser liviano y fresco. 
  • Instala anaqueles adecuados para proteger todos los recipientes, y en el caso de tener barriles, ubícalos en un lugar en el que no haya riesgos de accidentes. 
  • Como ya te lo comentamos, asegúrate de gestionar correctamente los lubricantes en el  sentido de que lo primero en entrar será lo primero en salir.
  • Trata de que esta zona de almacenamiento esté cercana al área de lubricación, de esta forma corres menos riesgo de contaminar el producto en pleno traslado.  
  • Y si es posible, utiliza un sistema de contención extra como por ejemplo, una caja de almacenamiento.

Ahora que ya sabemos cómo guardar nuestros lubricantes, también deberíamos tener en cuenta que la seguridad es lo primero, por lo que:

  • Asegúrate de que el suelo está nivelado. 
  • El área debería tener rejillas de ventilación que permitan el escape de los vapores. 
  • Asegúrate de que este espacio no esté conectado a ningún sistema de drenado ni fuentes de agua. 
  • Ten carteles de “prohibido fumar”. 
  • Y mantén cerrado tu lugar de almacenamiento con candado, por razones de seguridad obviamente.

Si quieres conocer más sobre el manejo seguro de tus lubricantes, ingresa aquí

¿Qué hacer si se te dañó el lubricante que tenías almacenado?

Lo mejor es contactar al proveedor para que efectúe un análisis y determine el grado de contaminación, pero honestamente si ya se ha dañado el lubricante, lo mejor es contactar a una empresa especializada en el reciclaje y desecho de lubricantes.

 

Pero el punto positivo es que esto puede ser un aprendizaje a futuro, por lo que conozcamos las razones más comunes: 

 

  • El sellado del contenedor estaba dañado. 
  • Los equipos dispensadores estaban contaminados. 
  • La mezcla de lubricantes fue inadecuada. 
  • Ingresó humedad, o se condensó líquido dentro del contenedor (porque el sellado estaba dañado). 
  • El ambiente está polvoriento. 
  • La temperatura fluctúa constantemente. 
  • O la más común, pasó demasiado tiempo almacenada.

De cualquier forma, lo mejor que puedes hacer sobre los lubricantes es pensar en ellos como una inversión. Y si necesitas más asistencia, en JM Rúa contamos con más de 30 años de experiencia en el sector, los cuales ponemos enteramente a tu disposición.