Los lubricantes juegan un papel crucial a la hora de mantener las piezas móviles de tus maquinarias andando como se debe, sin embargo, no todos son iguales, ni serán necesariamente benéficos, por lo que es importante que sepas cómo elegir el adecuado. Sigue leyendo porque aquí te daremos unos cuantos trucos y de ñapa te diremos cómo ahorrar algo de dinero.

A medida que las máquinas industriales, como las pertenecientes al sector minero, manufacturero o textil se vuelven más sofisticadas y poderosas, los fabricantes que las usan empiezan a llevarlas a límites más altos, sea para optimizar los rendimientos, disminuir los tiempos de inactividad, satisfacer la demanda cada vez más alta de los consumidores, y mil razones más.

Por esto mismo, aunque las maquinarias son más poderosas, también se hace más imprescindible el cuidado de las mismas, y uno de los aspectos importantes para esto es el uso del aceite lubricante industrial.

¿Cómo elegir el correcto? 

El tipo de lubricante que mejor se adapte a una aplicación determinada estará influenciada por las condiciones de la operación, por ejemplo, está la diferencia entre los aceites inhiben la oxidación, contra los de presión externa:

 

Los aceites para engranajes R&O (inhibición de corrosión  y oxidación) generalmente tienen una buena estabilidad química, demulsibilidad, prevención de corrosión y supresión de espuma y normalmente se utilizan en cajas de engranajes que operan a velocidades relativamente altas, con cargas bajas o uniformes. Sin embargo, no tienen un buen desempeño ni evitan el desgaste en condiciones de muy poca lubricación.

Por otro lado, los aceites EP (extrema presión) contienen aditivos que mejoran la resistencia de la película y funcionan bien en condiciones de muy poca lubricación. Pero están destinados a aplicaciones menos severas, con velocidades más lentas.

Paso 1: elige según el objetivo de la aplicación

  • Fricción: reducen la generación de calor y el consumo de energía.
  • Desgaste: pueden reducir el desgaste mecánico y corrosivo.
  • Corrosión: un producto de calidad protege las superficies de sustancias corrosivas.
  • Contaminación: transportan partículas y otros contaminantes a filtros y separadores.
  • Temperatura: los lubricantes pueden absorber y transferir calor.
  • Desplazar la humedad: los elaborados a base de hidrocarburos repelen contaminantes.

Paso 2: ahora que sabemos el objetivo de la aplicación, debemos elegir entre aceites de uso general, semisintéticos, sintéticos o aceites vegetales:

Uso general

Los aceites de uso general son elaborados con bases minerales que son de muy buena calidad. tienen un índice de viscosidad recomendado para la mayoría de los usos en la industria.

Lubricantes sintéticos

Pero cuando se requiere una aplicación de lubricación que sea durable, las soluciones sintéticas son las más convenientes, entre las que destacan dos: ésteres sintéticos y polialfaolefinas. 

Los fabricantes utilizan otros compuestos para fabricar los lubricantes sintéticos artificialmente y en laboratorios, con lo que logran productos más duraderos y potentes que sus contrapartes. No recurren al petróleo y poseen una apariencia más clara y uniforme, lo que permite un aumento en:

  • Color.
  • Índice de viscosidad.
  • Estabilidad a la oxidación.

Otra cosa que debes tomar en cuenta, es que muchos aceites sintéticos son preferibles para aplicaciones con altas temperaturas de funcionamiento y/o permiten intervalos de servicios prolongados.

Semisintéticos 

Estos son aceites híbridos entre los sintéticos con los de base mineral, por lo que serían de un precio menor que los sintéticos pero manteniendo ciertas ventajas como  resistencia en temperaturas extremas de calor o frío (cosa que no ocurre con los minerales). Mantienen un buen rendimiento y eficiencia energética, sin embargo no son tan durables como los sintéticos. 

Aceites vegetales

Estos pertenecen a una nueva tecnología que mantiene la calidad de los anteriores pero con la condición y valor añadido de ser biodegradables y no tóxicos.

Paso 3: Hazte la pregunta ¿Cuál deseas usar? 

Muchos omiten este punto, terminando en consecuencias poco deseables. Como norma general si deseas que tu maquinaria sea lubricada con regularidad, usa una solución general, sin embargo, ve por la versión sintética si deseas lubricar la máquina una sola vez y no deseas retocar tan seguido, pero obviamente teniendo en cuenta las condiciones de uso del equipo. 

Ahora, si ya tienes claridad sobre el tipo de aceite que quieres seleccionar y no te has decidido por una marca, aquí te compartimos una tabla de equivalencias con el cual puedes facilitar la tarea de encontrar el lubricante adecuado. 

Aunque si buscas un sintético o semisintético, y el mismo no lo encuentras en esta tabla, puedes contactarnos para ofrecerte la mejor alternativa, al menor precio posible.

Revisa la Tabla de equivalencias aquí

Paso 4: Selecciona según el precio

Sabiendo por la tabla que los aceites lubricantes de diferentes marcas pueden ser iguales en composición y calidad, ¿por qué pagar más solo por el precio de la tapa o la vistosidad del envase? 

Te vamos a contar uno de los secretos más guardados de la industria, a la hora de elegir el aceite lubricante ideal, vale más saber la necesidad específica que tienes y no las marcas, de hecho, utiliza la tabla de equivalencias y encuentra a fabricantes que ofrecen el mismo estándar de calidad a un precio menor. 

Y si necesitas apoyo, en JM Rúa contamos con más de 30 años de experiencia y podemos asesorarte para que tomes la decisión adecuada.