Lubricar o engrasar las piezas móviles de tu maquinaria es un proceso indispensable para que todo funcione como debe ser. Sin embargo, esto no es cuestión de solo rellenar con grandes cantidades y listo. Recuerda lo básico: demasiado engrasado causa tantos problemas como poquito del mismo. 

La lubricación juega un rol súper importante en el mantenimiento de todos los equipos industriales, ya que minimiza la fricción y previene el desgaste de las piezas que se mantienen en constante movimiento. Entonces lo más lógico es pensar que cuando se trata de lubricación, más es mejor ¿verdad? Bueno, no es tan así. 

Existe el fenómeno de la sobre-lubricación y aunque muchos de los técnicos responsables de esto están bien formados, este fenómeno ocurre mucho más seguido de lo que quisiéramos, porque a diferencia de cuando hay poca lubricación que los efectos no se hacen esperar, cuando existe sobre-engrasado los fallos son a largo plazo.

¿Qué ocurre con la sobre-lubricación? 

Es simple, demasiada lubricación causa que la temperatura suba a niveles no recomendados haciendo que los sellos fallen. Pero ¿Por qué? La abundancia de grasas en la cavidad de los rodamientos hará que los mismos empujen y acumulen todo ese excedente en otro punto, resultando en una pérdida de energía e incremento de la temperatura. 

Se acelera la oxidación y degradación de la grasa, así como la rápida pérdida del aceite y aditivos , lo que ocasiona que se forme una pasta negra sólida dentro del rodamiento. lo cual dificultará las futuras aplicaciones de lubricación porque evitará que la grasa nueva llegue al núcleo del rodamiento.

Esto da como resultado un desgaste acelerado de los elementos y una falla total de los componentes.

Prevengamos la sobre-lubricación

La forma más efectiva de lograrlo es estableciendo un programa de mantenimiento en donde cada fecha de lubricación está previamente establecida y la misma se respeta. Para poder determinar esta frecuencia de aplicación existen algunos métodos, incluyendo ecuaciones de cálculo, tablas y gráficos, pero lo principal es entender el tipo de rodamientos del que hablamos, la velocidad en la que se mueven y  la temperatura óptima en la que suelen operar. De esto depende el tipo de grasa a utilizar.

Una vez que esto se ha planeado hay que determinar el volumen de grasa lubricante que se deberá aplicar. Y esto lo determinaremos sabiendo el tamaño de los rodamientos y usando una sencilla ecuación:

G = 0.005 x D x B

Donde: G = Volumen de grasa en gramos. D= Diámetro exterior del rodamiento en milímetros. B = Ancho de rodamientos en milímetros.

La aplicación correcta

A continuación nos toca conocer qué tanta grasa nos provee nuestra pistola de engrasar, todo lo que necesitamos hacer es aplicar un bombazo de grasa lubricante sobre una gramera digital, y según el peso podemos determinar cuántos bombazos deberemos dar para poder aplicar la cantidad correcta que determinamos con la ecuación. 

Estos son unos cuantos tips útiles al usar nuestra pistola: 

  • Detén el engrasado si sientes una obstrucción anormal. 
  • Asegúrate siempre que los puertos de alivio o purgas estén libres de cualquier residuo de grasa dura o partículas que puedan bloquear estos pasajes.
  • Considera la utilización de pistolas manuales de engrase con indicadores de presión, graseras con dispositivo de alivio de presión o purgas con válvula de alivio.
  • Bombea la grasa lentamente en el rodamiento con intervalos cortos de tiempo. Accionar con rapidez la palanca o gatillo de la pistola manual puede dañar los sellos y evitar una distribución adecuada de la grasa dentro del rodamiento.

Finalmente lo último que debemos hacer es establecer procedimientos e inspecciones antes y después de la lubricación para prevenir el sobre-engrasamiento. Por ejemplo, mantén el área y las herramientas de trabajo limpias, separa la cantidad de lubricante que usarás, ni más ni menos; remueva esto permitirá el mejor desempeño de los rodamientos.

Si necesitas más apoyo, en JM RÚA contamos con más de 30 años de experiencia, por lo que  podemos asesorarte en la correcta lubricación de tus equipos.